miércoles, 30 de julio de 2008

Dios

A ver qué cojones escribo ahora... Probablemente con otras palabras, pero ese era el pensamiento que copaba su mente. Hasta ese momento había ido haciendo su trabajo de una manera más o menos rutinaria, académica. Pero ahora sentía el impulso vital de expresarse a través de sus obras, de dejar un legado atemporal, eterno. De hacer algo hermoso, fuera de las leyes físicas que regían el Universo.

Y, en un torrente de genial inspiración, Bach comenzó a describir a Dios como nunca se había logrado.

martes, 29 de julio de 2008

Bach

Escuchar las cantatas le llenaba de una sensación de bienestar que se salía de lo terreno. Parecía mentira que la humanidad hubiera sido capaz de lograr algo tan hermoso entre atrocidad y atrocidad y eso le producía una regusto agridulce entre la esperanza y la pena. Cuántos errores se habían cometido.

Pero ese momento, en la oscuridad de un pequeña iglesia europea, Dios disfrutaba de la música de Bach.

Filosofía

No tenía muchas ganas de hacer pis pero dejó la litrona a un lado y se metió entre los árboles. Sacó un cigarro y la polla y se quedó mirando a los coches pasar unos metros más allá. Apoyó el brazo en un árbol y la frente en el brazo. Comenzó a salir el chorro y metió la mano en el bolsillo para sacar el mechero. La verdad es que la primera calada del cigarro era siempre una puta mierda: sabía a rayos, le daba aún más ansia y se sabía yonki. Sólo tenía 17 años pero comenzaba a sentirse asqueado de la vida y no en el sentido de "menuda mierda de vida" que siempre se decía a su edad sino en que cada día que pasaba se sentía más engañado por lo vacías que eran su vida y las de quienes le rodeaban. "Tanto tienes, tanto vales". Pues sí, vale que los refranes eran para gente inculta pero es que era verdad. Joder, tenías que gastarte un pastón en mantenerte más o menos al día y no ya porque se rieran de ti sino porque eran necesario. Bueno, o eso nos querían hacer creer. Y luego estaba lo del curro, los estudios, el coche, la novia, el piso... La única alternativa a todo eso era hacerse maricón. De lo demás... tarde o temprano caían. Y si no mira a Fede, el hermano de Vero. No hacía nada que el tío le pasaba todos los directos jeborros que podía desear y ahora, pelo corto y boda en septiembre. Y currando en Vodafone. Menuda mierda. Fijo que ahora escuchaba cualquier mierda que saliese en la tele y tan contento con la novia. Y recién pagada la entrada del piso. ¿Y qué inquietudes tenían sus amigos? Vale que se reía con ellos y se lo pasaba de puta madre pero les sacabas de su música, la consola y los porros y se quedaban sin temas de los que hablar. Y eran buena gente. Mucho mejor que cualquiera de esos pelaos que tanto abundaban.

Tiró el cigarro que sabía a filtro. La verdad es que la cerveza le iba de puta madre para desconectar un poco. Le costaba mantener una trayectoria más o menos recta hacia sus colegas pero al menos no se caía. Eran unos tíos cojonudos.

Y él era la hostia. Cómo se rieron y le aplaudieron por volver con la polla fuera.

lunes, 28 de julio de 2008

La primitiva

Siempre se quedaba a un número de distancia del correcto. Vale que era un juego de azar, pero es que por eso mismo no era lógico -y casi imposible estadísticamente- que le sucediese así indefectiblemente. Tenía que haber una explicación lógica y él la encontraría.

El jefe entró a la oficina. Tocaba ponerse al trabajo de nuevo. Seguro que el lo conseguiría y entonces podría restregarle la primitiva de seis aciertos por las narices. Y se vería quién es el mejor.

José miro al nuevo programador. Parecía un chico aplicado e inteligente aunque un poco falto de creatividad. Aún así, no dudaba de que el chaval solucionaría el fallo de programación del simulador de primitivas.

domingo, 27 de julio de 2008

El conductor novato

El conductor del autobús no parecía tener muy claro lo que hacía. Se había saltado dos paradas e ido por otra calle en otras tres ocasiones y su calva brillaba perlada de sudor a pesar de que se pasaba frecuentemente por la misma el pañuelo mugriento que se secaba ahora en el salpicadero. Dos viejas y un punki no habían picado el bono en la parada anterior y él no había hecho amago de darse cuenta. Las curvas las tomaba bien y no se saltaba los semáforos, eso sí. Pero por lo demás... no le veía muy capacitado. Y era una pena porque le parecía simpatiquísimo el detalle del sudor de la calva y el pañuelo. Le daban un toque humano al pobre, pero la inteligencia artificial del prototipo aún no sabía interactuar correctamente con el entorno. No estaban listos aún para la sustitución.

sábado, 26 de julio de 2008

Trascendencia

Desde que se había quedado huérfano le gustaba tumbarse por las noches tras la casa y mirar el cielo durante un buen rato hasta quedarse dormido. Tal y como solía hacer de pequeño, preguntándose las mismas cuestiones existenciales que, generación tras generación, van quedando sin respuesta hasta que, con la madurez, se pierden en el olvido.

Pero ahora, con la muerte de sus padres, cobraban de nuevo importancia. La vida no era sólo la rutina con la que ahogar los propios pensamientos y tratar de ser feliz. Tenía que haber algo más. Seguro. ¿Cuántos más se estarían haciendo esa misma pregunta en ese mismo instante en su ciudad? ¿Y en su continente? ¿Y en el planeta?

¿Y en algún otro punto del universo? Seguro que había vida en algún otro sistema solar. En alguna otra galaxia. En algún otro lugar del universo. Y seguro que, en ese mismo instante, alguien más pensaba lo mismo que él. Xxrzgh contrajo sus tentáculos y se arrastró hacia su cueva bajo la luz de dos hermosas lunas.

viernes, 25 de julio de 2008

Monstruos

¿Por qué siempre se escondían los monstruos en un armario dejando la puerta entreabierta? Era terrorífico, sentía cómo acechaban tras la delgada puerta de madera, respirando silenciosamente y exhalando un fétido aliento a carne de niño podrida entre los dientes. Era mentira eso de que se escondían debajo de la cama; siempre lo hacían en los armarios. Y se dejaban la puerta entreabierta. Así podían salir en cuanto se durmiera y bajara la guardia. Y nada chirriaría y su padre no vendría a salvarle. Al menos, mientras estuviese totalmente cubierto por las sábanas de su cama no podrían hacerle nada. Pablo miró una vez más al armario en penumbra. No se movía la puerta. Miro fijamente unos segundos más y se cubrió del todo para intentar dormir.

Gonoth, sentado sobre las camisetas, se preguntaba en esos momentos por qué su señor Lucifer lo había creado con claustrofobia.

jueves, 24 de julio de 2008

Burocracia

Ante el curso que estaban tomando los acontecimientos no le quedaba otra solución que tomar una decisión urgente. Tomó un formulario 375-B, lo rellenó a toda prisa y, tras bajar corriendo las escaleras, lo selló en registro y subió de nuevo para dejarlo en la bandeja de entrada del subsecretario.

miércoles, 23 de julio de 2008

Libertad

No paraban de pasar coches. Sólo tenía que cruzar la autopista y por fin sería libre. A sus espaldas, ya muy cerca, oía los gritos. Venían a por él. Miró a su izquierda. Un camión. Ningún otro vehículo. Ahora o nunca. Contó hasta tres, cerró los ojos e impulsó su silla de ruedas hacia la libertad.

martes, 22 de julio de 2008

A tiempo

Menos mal que aún quedaban diez minutos para que saliese el último autobús hacia su casa. Por fin le habían dejado salir hasta las tres de la madrugada y, si sus padres veían que la cosa iba bien, confiarían en él y le dejarían salir hasta esa hora durante todo el año. Y a partir de los 18, sería libre de volver cuando quisiera. Apuró el paso para no llegar tarde.

Más de una hora después, mientras Juande roncaba en la parada, el reloj seguía marcando las tres menos diez.